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Crisis económica: Estiman que hasta marzo se perdieron más de 100.000 puestos de trabajo privados y públicos

El panorama del empleo para marzo no mejora.

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El panorama del empleo para marzo no mejora. La Encuesta de Indicadores Laborales estima una caída de otros 34.166 puestos en el sector privado durante el tercer mes del año. Cuál es la radiografía del empleo en este sector en Argentina.

La fuerte retracción económica, que generó una pronunciada caída en sectores clave como la industria y la construcción, ya comenzó a impactar en la pérdida de puestos de trabajo. Si bien la variable oficial del desempleo que se conoce es de febrero y queda un poco vieja, en ese mes 20.666 personas quedaron sin empleo en el sector privado, pero desde la asunción del Gobierno de Javier Milei este número asciende a 62.920. Y, para los meses entrantes, la cantidad de desempleados tiende a engrosarse.

Estos datos se desprenden de la última publicación del Ministerio de Trabajo, que posee datos de febrero (SIPA), ya que el informe de mercado de fuerza de trabajo del INDEC corresponde al cuarto trimestre de 2023.

El empleo público se redujo menos que el privado

A los datos de desempleo del sector privado, se adicionan los del sector público, donde en febrero 6.180 personas perdieron su trabajo, mientras que en lo que va del gobierno libertario ya se destruyeron 21.393 puestos, incluyendo tanto el nivel nacional como los subnacionales.

De esta manera, la cantidad de empleos perdidos en el sector asalariado alcanza los 84.313. Así, en términos porcentuales, la caída es mayor en el sector privado, que se ubicó en el 1%, mientras que en el público llegó al 0,6%.

«A contramano del discurso oficialista, que sostiene que el sector privado absorberá la oferta de trabajo resultante de los despidos masivos en el Estado, el desplome se profundiza», precisó el Centro de Economía Política Argentina (CEPA).

Por su parte, el estudio del Instituto de Estudios y Formación (IEF-CTA AUTÓNOMA) retoma la pérdida de puestos de trabajo desde agosto de 2023 a febrero de 2024, donde la destrucción de los empleos asciende a 94.070 (-1,5%)«Si bien se trata de una caída muy importante, todavía está en magnitudes inferiores a las de fines de 2018 y 2019», destaca el informe.

En marzo, la industria retrocedió un 21% interanual y, la capacidad instalada se derrumbó al 53,4%, mientras la construcción cayó un 33% interanual, sobre todo por el freno de la obra públicaEl índice general de la actividad se retrajo un 9,7% interanual en marzo, según la medición de Orlando Ferreres & Asociados.

En ese contexto, el panorama del empleo para marzo no mejora. La Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), que releva el nivel de empleo en unas 3.500 empresas los aglomerados urbanos, estima una caída de otros 34.166 puestos en el sector privado durante el tercer mes del año.

Radiografía del empleo privado en Argentina

Ante los indicadores negativos de la economía, las empresas comenzaron a suspender empleados como ocurrió en FV, productora de grifería, que paró a 800 trabajadores. La empresa acordó un esquema con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que contempla la reducción de la jornada por tres meses: 7 días en mayo, 7 días en junio y 8 días en julio con el pago de un 80% del salario, según precisó a Ámbito Diego Espeche, titular de la seccional de San Miguel.

La situación en adelante es desesperanzadora, a diferencia de la pandemia, donde sabíamos que iba a mejorar cuando se levantara la emergencia sanitaria; ahora no se prevé una mejora. Nosotros producíamos 20 toneladas y estamos haciendo 3. No hay pedidos. En junio tendremos que volvernos a sentar a hablar”, explicó el titular de la seccional de San Miguel.

Aunque en otras empresas la decisión fue más drástica y teniendo en cuenta que la situación económica en los últimos meses empeora, ya comenzaron a reducir parte de sus trabajadores. Whirlpool, empresa de línea blanca, dio de baja 60 contratos eventuales y ChangoMás despidió a 152 personas en ocho sucursales. También hubo recortes y retiros en PepsicoGeneral MotorsRenault y Toyota.

Dentro de los rubros más golpeados por el desempleo se encuentra la construcción, que desde la paralización de la obra pública, ya perdió 100.000 puestos de trabajo, según precisó Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC)Solo en febrero, según el informe de CEPA, perdió 12.949 trabajadoressiendo el sector con mayor caída de empleo.

Los dos sectores más importantes en materia de generación de empleo son comercio e industria, que poseen un 19,5% y 18,8% del total del universo de empleados privados, respectivamente. Según precisó CEPA, el sector industrial perdió 5.520 puestos entre diciembre y febrero.

Así, la crisis de producción y consumo lentamente se está traduciendo a una crisis de empleo, lo cual no se corresponde con las expectativas del Gobierno de una rápida recuperación y explican el resurgimiento de la conflictividad laboral.

Otras modalidades de empleo registrado

Cabe destacar que, ante la pérdida de puestos de trabajo formales, se incrementaron otras modalidades de empleo registrado como los son monotributistas, que tienen aportes jubilatorios y acceso a una obra social, pero no otros derechos laborales como lo son el aguinaldo, vacaciones pagas o licencias. Esta categoría tuvo un crecimiento de 9.375 puestos en el último mes.

Sin embargo, como parte de la crisis de empleo, los puestos de trabajo en casas particulares se redujeron en 1.497 durante febrero y en lo que va del gobierno de Milei, dentro de esta categoría, se destruyeron 5.903 empleos, según el informe de CEPA.

Empleo no registrado

Al contraerse el mercado laboral formal, inevitablemente el informal también lo hace. Sin embargo, estos datos no los tendremos hasta la próxima Encuesta Permanente de Hogares que publica el INDEC.

El economista y director de Planificación Productiva del centro de políticas públicas Fundar, Daniel Schteingart, consideró que la tasa de desocupación va a «subir un par de puntos», ya que se encuentra en el 5,7% durante el último trimestre de 2024. Pero señaló que le es «difícil» creer que en el primer trimestre vuelva a los dos dígitos.

Incremento de la pobreza ante la desocupación

En medio de la crisis de empleo y tras la fuerte devaluación del peso en diciembre (54%), los sueldos perdieron fuertemente frente a la inflación en el gobierno de Milei (diciembre a febrero). Si bien en el segundo mes del año el promedio salarial ganó a la inflación (16% vs. 13,2%, respectivamente), los de la mediana solo subieron 12,8% y perdieron frente al IPC (13,2%).

De esta manera, los salarios acumularon en la era Milei (diciembre-febrero) una caída real de 6,2% y 9,7% medido por promedio y mediana, respectivamente. «Una caída sin precedentes en tan corto plazo», apuntó CEPA.

En un contexto de fuerte pérdida del salario real, la pobreza continúa incrementándose y durante el primer trimestre de 2024 afectó, en promedio, al 55% de los argentinos, según informó el Director del Observatorio del Derecho Social de la UCA, Agustín Salvia, en Radio Rivadavia.

Incluso, según una encuesta nacional realizada por Equipo Mide, la pobreza pasó a ser la principal preocupación de los argentinos y destronó a inflación luego de dos años.

La encuesta, que recopiló la opinión de 1842 ciudadanos en todo el país, muestra que el tema que más inquieta a los argentinos es la pobreza, al ser elegido por un 18% de los consultados, mientras que la inflación, quedó en un segundo lugar con el 15%. Tercera se ubicó la corrupción, con un 12% y de cerca, le siguen la inseguridad y la desocupación con un 11%.

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Seis automotrices frenaron la producción al mismo tiempo en medio de la caída de la actividad industrial en general

La situación en la industria automotriz refleja una tendencia más amplia de declive en la actividad industrial.

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Las fábricas de vehículos detuvieron sus operaciones debido a la caída de la demanda y a problemas de abastecimiento de piezas. La situación en la industria automotriz refleja una tendencia más amplia de declive en la actividad industrial.

La industria automotriz argentina enfrenta un desafío sin precedentes. Seis fábricas de vehículos, que representan una parte significativa de la producción nacional, decidieron detener su actividad durante toda la semana debido a una combinación de factores que incluyen la caída de la demanda, la disminución de las exportaciones y problemas de abastecimiento de piezas. Esta paralización afecta a importantes terminales como Toyota, Fiat, Renault, Nissan, General Motors y Mercedes Benz Argentina.

El inicio de la semana corta, marcada por los feriados del 17 y 20 de junio, vio a estas compañías cerrar sus puertas, al haber optado por no operar ni el martes ni el miércoles, los únicos días laborables de la semana. Esta decisión fue confirmada por las empresas a través de declaraciones a medios locales, destacando que las interrupciones en la cadena de suministro y la disminución del mercado interno fueron determinantes en esta medida.

Toyota y Fiat lideran las paradas

Toyota, la principal fabricante automotriz del país, suspendió su producción debido a problemas logísticos. La compañía señaló que la falta de piezas importadas fue un factor crucial, exacerbado por problemas con la llegada de buques. Esta paralización no solo afecta la producción diaria, sino que también obliga a la empresa a recurrir al sistema de “horas crédito” para compensar los días no trabajados. Además, Toyota puso en marcha un plan de retiro voluntario en respuesta a la caída de las exportaciones hacia mercados clave como Chile, Colombia, Ecuador y Perú.

Por su parte, Fiat enfrenta una situación similar. La planta en Córdoba detuvo sus operaciones debido a la falta de componentes esenciales provenientes de Brasil, específicamente la caja de dirección. Este problema no solo afecta la producción local, sino que también tiene repercusiones en Brasil, donde miles de unidades del mismo modelo están incompletas por la misma razón. En Córdoba, una gran cantidad de unidades del Cronos permanecen sin terminar.

Renault y Nissan también ajustan

En la planta de Santa Isabel, Córdoba, que produce vehículos para Renault y Nissan, se tomó la decisión de detener la producción, una medida que había sido comunicada al personal con diez días de anticipación. La razón principal es la adecuación de la producción al actual nivel de demanda. Renault está considerando reducir las horas de trabajo de ocho a seis por turno a partir de julio, lo cual también afectaría a Nissan, que opera en el mismo establecimiento y en un único turno.

General Motors y Mercedes Benz siguen la tendencia

General Motors en Santa Fe decidió suspender toda actividad durante la semana, alineándose con la tendencia general del sector. La terminal ha venido ajustando su personal y producción para alinearse con la demanda actual. La decisión también se atribuye al alto costo de reiniciar la producción después de un fin de semana largo y con solo dos días laborables en perspectiva.

Mercedes Benz, específicamente su división de vans en Virrey del Pino, partido de La Matanza, pausó su producción como parte de un proceso de reforma en la planta de pintura. Aunque esta decisión se enmarca en una actualización técnica, también refleja las dificultades enfrentadas por la industria en general.

En contraste, otras automotrices como Volkswagen, Ford y la planta de Stellantis en El Palomar, donde se producen modelos de Peugeot y Citroën, informaron que continuarán sus operaciones con normalidad durante esta semana.

Acindar y la industria siderúrgica

La crisis no se limita al sector automotriz. La siderúrgica Acindar también ha comenzado a frenar su producción debido a una caída en la demanda interna. En noviembre del año pasado, la planta empleaba a 1150 trabajadores, pero ha reducido su plantilla a cerca de 1000 a través de la no renovación de contratos y retiros voluntarios. Esta medida se extenderá hasta diciembre de este año, con un freno completo de la planta previsto para el 24 de junio. La empresa ha asegurado que el nuevo esquema de trabajo prevé una recuperación completa de las operaciones para mediados de julio.

Caída general en la actividad industrial

El freno en las automotrices y la situación en Acindar son reflejos de un problema más amplio en la economía argentina: la actividad industrial registró una fuerte caída en la medición anual. Según un informe reciente de la Unión Industrial Argentina (UIA), la actividad industrial cayó un 14,2% en términos interanuales en abril, acumulando una disminución del 12,4% en los primeros cuatro meses del año. Aunque se observó un repunte mensual, que sugiere que el sector podría estar tocando fondo, la situación sigue siendo crítica.

La UIA destacó que los buenos datos de abril se deben en parte a una mayor cantidad de días hábiles y la normalización de problemas puntuales que afectaron a algunos sectores en marzo. Sin embargo, la entidad también advirtió que la serie mensual muestra una posible meseta o una leve caída, influenciada por dificultades en el comercio con Brasil debido a las inundaciones en el sur de ese país.

El sector automotor es uno de los más golpeados, con una caída interanual del 27,9%. Otros sectores, como los despachos de cemento (-27,1%) y los patentamientos de maquinaria agrícola (-22,9%), también han sufrido disminuciones significativas. La demanda de energía eléctrica de Grandes Usuarios Industriales cayó un 11,3%, y el intercambio comercial con Brasil mostró una disminución del 42,8% en importaciones y un 3,9% en exportaciones.

La liquidación de divisas, que había crecido durante los primeros tres meses del año, volvió a caer un 38%, en parte debido a la base de comparación del dólar soja de 2023. La UIA advirtió que, aunque la actividad podría estar cerca de un piso, el sector industrial enfrenta dificultades por la baja demanda y el aumento de costos. La entidad subrayó la importancia de que la recuperación del mercado interno no se canalice únicamente a través de mayores importaciones, sino que también impulse la producción local y el empleo.

El informe de la UIA también destacó la pérdida de empleos en el sector industrial, con una aceleración de la caída en el empleo asalariado registrado. Desde agosto pasado, se han perdido más de 15.000 puestos de trabajo en la industria. Además, el 53% de las empresas reportó caídas en la producción, el 60% en las ventas, el 37% en las exportaciones y el 24% en el empleo, en comparación con el mismo mes del año anterior.

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