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Nacionales

La imagen de Milei cae en las encuestas: Los números de 10 expertos en opinión pública

De 10 encuestadores y consultores en campañas electorales, siete sostienen que Javier Milei está en fuerte caída.

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Siete a tres. De 10 encuestadores y consultores en campañas electorales, siete sostienen que Javier Milei está en fuerte caída, tiene más opiniones negativas que positivas, y que al cumplir este lunes seis meses de mandato su imagen es muy inferior a la de anteriores presidentes -Mauricio Macri, Cristina Kirchner, Alberto Fernández- y que registra pérdidas en su propio electorado, los que lo votaron. Tres consultores, por el contrario, afirman que mantiene más o menos lo que obtuvo en las elecciones, alrededor del 55 por ciento, y que la base es la expectativa: «Hay que darle más tiempo», vendría a ser el resumen. 

Buena parte de los consultores creen que un ciudadano que votó de determinada manera en noviembre, difícilmente reconozca que se equivocó a los seis meses. Suele inclinarse por dar más tiempo. Todos coinciden en que el ajuste golpea fuerte, que una mayoría tiene graves dificultades para llegar a fin de mes y por eso la caída. Los que sostienen que Milei se mantiene, argumentan que la opinión pública percibe la baja de la inflación y que no lo afecta demasiado el escándalo de los alimentos. La gran polémica gira en torno a la perspectiva, si la gente le seguirá teniendo paciencia o se acentuará el proceso de caída que ven siete de los diez consultores.  

Página/12 consultó a encuestadores y consultores que utilizan distintas metodologías y tienen distintos puntos de vista. Todos ellos fundamentan sus conclusiones. 

Polarización

«Tenemos una opinión pública totalmente polarizada -sostiene Hugo Haime de Haime y Asociados-. La gestión del Presidente en nuestra medición de mayo continuaba con balance negativo: 45 por ciento aprueba; 50 por ciento desaprueba.

Del 55 por ciento de votantes, ha perdido 10 puntos. Los que lo siguen apoyando creen que hay una expectativa de que las cosas mejores. Nosotros verificamos un fuerte apoyo en el interior, sobre todo en hombres jóvenes. Y sucede que le echan la culpa del ajuste al gobierno anterior.

15 puntos abajo

Roberto Bacman, titular del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), vuelca los últimos resultados de su encuesta. «Desde la perspectiva de este indicador, la gestión le pasó factura a la popularidad del libertario: de punta a punta su imagen bajó en definitiva de 61 a 46 por ciento: perdió 15 puntos. Los datos que se obtienen estos dos últimos meses dejan al descubierto que los efectos del ajuste producen secuelas en la gente y el mal humor social está creciendo con fuerza, en especial en los sectores medios y bajos de nuestra sociedad. La paciencia comienza a agotarse».

Exactamente igual

«Según nuestros datos -dice Raúl Timerman, de Grupo de Opinión Pública- a seis meses de la asunción del gobierno, la imagen de Milei se mantiene exactamente igual que como empezó en el mes de enero. Tiene 52 puntos de aceptación de la gestión. Pero, ojo, hay una grieta fuerte: un 40 por ciento opina muy bien y un 40 por ciento opina muy mal. Es una grieta como la que había en época de Cristina».

Milei se mantiene estable

Para Federico Aurelio, de Aresco, «el acompañamiento en la opinión pública del gobierno de Milei desde el inicio de la gestión, se caracteriza por la estabilidad. Una estabilidad en valores similares al voto que tuvo en el balotaje de noviembre del 2023. El principal factor del acompañamiento es la esperanza que tienen sus votantes en que, a pesar del esfuerzo que están realizando en estos primeros meses de la gestión, la situación futura va a mejorar. No es un acompañamiento sustentado en la visibilidad de resultados presentes, sino en la esperanza que van a suceder. Este nivel de acompañamiento a lo largo del tiempo se sostendrá si la sociedad siente que hay mejoría de la situación».

Mal humor

«El humor social es malo –evalúa Analía Del Franco, de Del Franco Consultores–. Por los ajustes, por la inflación general de los alimentos, por las cosas que la gente tuvo que dejar de hacer, por la falta de trabajo, y por una situación que todavía no está clara. Pero, de todas maneras, la mirada hacia el futuro divide aguas. El votante de Milei, al que todavía le genera una expectativa positiva, especialmente a los más jóvenes, los menores de 40. Los mayores, un poquito menos, quizás porque ven con más fuerza el tema del ajuste. Y los sectores humildes también, incluso votantes de Milei, ven el castigo del ajuste en su vida cotidiana».

Mal en la comparación

Gustavo Córdoba, de Zuban-Córdoba, analiza un punto en el que están de acuerdo la mayoría de los consultores. «Hay que establecer una comparativa. La primera. Con esta misma cantidad de tiempo, Mauricio Macri, Alberto Fernández y Cristina Kirchner tenían una aprobación muy superior. Median entre 15 y 25 puntos más. Eso sí, Milei logró que la gente crea que tiene buena situación, que la gente lo apoya. Es cierto que si las medidas que tomó las hubiera tomado otro, el costo hubiera sido mayor. Hay un contexto, por ahora, de antipolítica, un contexto antiestado y de eso se nutre Milei. Percibo que en la semana que viene, cuando terminemos nuestro nuevo estudio, se verificará una imagen negativa aún superior que la que ya tiene».

Respaldo mayoritario

Eduardo Fidanza de Poliarquía, también da números de su última encuesta. «Según nuestros datos, del reciente mes de mayo, Milei tiene una aprobación del 57 por ciento. Tiendo a pensar que la baja de la inflación le seguirá jugando a favor, lo venimos viendo, y también haber dicho que renunciará a la jubilación de privilegio que no es tal, por cierto. La oposición tiene dos caras: una es su pésima imagen pública; la otra es la habilidad que está demostrando en el plano institucional para frenar las iniciativas del Gobierno. ⁠Milei ha optado por el dogmatismo y el maltrato. Su única ancla es la opinión pública, un bien tangible pero volátil”.

Diez puntos abajo

«El gobierno ha perdido diez puntos de su base de apoyo desde enero y seis puntos desde abril, afirma Marina Acosta, al frente de Analogías. Presenta bloques muy similares de oficialistas y opositores de modo que se va ordenando el cuadro de opiniones sobre las consecuencias concretas de su programa de gobierno. En tanto, en la imagen del propio Milei también vemos una opinión pública polarizada. Los niveles positivos y negativos de la imagen presidencial están empatados en cuarenta y siete puntos. Esto se corresponde con un agudo deterioro de la situación socioeconómica».

En caída

«La declinación ha comenzado -analiza Artemio López, de Equis-. Si bien Javier Milei nunca llegó a niveles de popularidad comparable con el resto de los presidentes en su primer semestre –apoyo que giró históricamente en torno al 70 por ciento– en el primer cuatrimestre aún conservaba 10 puntos de diferencial positiva: 55 por ciento a favor, 45 en contra. Eso se invirtió. Este camino descendente se explica por el impacto negativo del ajuste, en especial en su base electoral de menores de 45 años».

Una caída más

«La imagen de Milei vuelve a caer -redondea Santiago Georgetta, de Proyección- Después de tres o cuatro meses estables, vuelve a caer, principalmente en Provincia de Buenos Aires y en el conurbano. Empieza a tener problemas con su propia base electoral: una parte sigue con expectativas y otra parte se va agotando por la forma en que le pega el ajuste. Me parece que esa caída va a seguir pronunciándose».

Como se ve, la polémica está planteada y las evaluaciones son muy distintas y contradictorias. Un punto en el que hay coincidencia, es que el mayor valor que ostenta Milei es la especulación-esperanza de que las cosas van a mejorar. Según la mayoría de las encuestas, el 30 por ciento no llega a fin de mes y otro 60 por ciento tiene dificultades para llegar a fin de mes. Por lo tanto, hoy por hoy Milei se asienta en un valor más que dudoso. Y es un valor -la expectativa- que se gasta. El ciudadano se agota.

Nacionales

Seis automotrices frenaron la producción al mismo tiempo en medio de la caída de la actividad industrial en general

La situación en la industria automotriz refleja una tendencia más amplia de declive en la actividad industrial.

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Las fábricas de vehículos detuvieron sus operaciones debido a la caída de la demanda y a problemas de abastecimiento de piezas. La situación en la industria automotriz refleja una tendencia más amplia de declive en la actividad industrial.

La industria automotriz argentina enfrenta un desafío sin precedentes. Seis fábricas de vehículos, que representan una parte significativa de la producción nacional, decidieron detener su actividad durante toda la semana debido a una combinación de factores que incluyen la caída de la demanda, la disminución de las exportaciones y problemas de abastecimiento de piezas. Esta paralización afecta a importantes terminales como Toyota, Fiat, Renault, Nissan, General Motors y Mercedes Benz Argentina.

El inicio de la semana corta, marcada por los feriados del 17 y 20 de junio, vio a estas compañías cerrar sus puertas, al haber optado por no operar ni el martes ni el miércoles, los únicos días laborables de la semana. Esta decisión fue confirmada por las empresas a través de declaraciones a medios locales, destacando que las interrupciones en la cadena de suministro y la disminución del mercado interno fueron determinantes en esta medida.

Toyota y Fiat lideran las paradas

Toyota, la principal fabricante automotriz del país, suspendió su producción debido a problemas logísticos. La compañía señaló que la falta de piezas importadas fue un factor crucial, exacerbado por problemas con la llegada de buques. Esta paralización no solo afecta la producción diaria, sino que también obliga a la empresa a recurrir al sistema de “horas crédito” para compensar los días no trabajados. Además, Toyota puso en marcha un plan de retiro voluntario en respuesta a la caída de las exportaciones hacia mercados clave como Chile, Colombia, Ecuador y Perú.

Por su parte, Fiat enfrenta una situación similar. La planta en Córdoba detuvo sus operaciones debido a la falta de componentes esenciales provenientes de Brasil, específicamente la caja de dirección. Este problema no solo afecta la producción local, sino que también tiene repercusiones en Brasil, donde miles de unidades del mismo modelo están incompletas por la misma razón. En Córdoba, una gran cantidad de unidades del Cronos permanecen sin terminar.

Renault y Nissan también ajustan

En la planta de Santa Isabel, Córdoba, que produce vehículos para Renault y Nissan, se tomó la decisión de detener la producción, una medida que había sido comunicada al personal con diez días de anticipación. La razón principal es la adecuación de la producción al actual nivel de demanda. Renault está considerando reducir las horas de trabajo de ocho a seis por turno a partir de julio, lo cual también afectaría a Nissan, que opera en el mismo establecimiento y en un único turno.

General Motors y Mercedes Benz siguen la tendencia

General Motors en Santa Fe decidió suspender toda actividad durante la semana, alineándose con la tendencia general del sector. La terminal ha venido ajustando su personal y producción para alinearse con la demanda actual. La decisión también se atribuye al alto costo de reiniciar la producción después de un fin de semana largo y con solo dos días laborables en perspectiva.

Mercedes Benz, específicamente su división de vans en Virrey del Pino, partido de La Matanza, pausó su producción como parte de un proceso de reforma en la planta de pintura. Aunque esta decisión se enmarca en una actualización técnica, también refleja las dificultades enfrentadas por la industria en general.

En contraste, otras automotrices como Volkswagen, Ford y la planta de Stellantis en El Palomar, donde se producen modelos de Peugeot y Citroën, informaron que continuarán sus operaciones con normalidad durante esta semana.

Acindar y la industria siderúrgica

La crisis no se limita al sector automotriz. La siderúrgica Acindar también ha comenzado a frenar su producción debido a una caída en la demanda interna. En noviembre del año pasado, la planta empleaba a 1150 trabajadores, pero ha reducido su plantilla a cerca de 1000 a través de la no renovación de contratos y retiros voluntarios. Esta medida se extenderá hasta diciembre de este año, con un freno completo de la planta previsto para el 24 de junio. La empresa ha asegurado que el nuevo esquema de trabajo prevé una recuperación completa de las operaciones para mediados de julio.

Caída general en la actividad industrial

El freno en las automotrices y la situación en Acindar son reflejos de un problema más amplio en la economía argentina: la actividad industrial registró una fuerte caída en la medición anual. Según un informe reciente de la Unión Industrial Argentina (UIA), la actividad industrial cayó un 14,2% en términos interanuales en abril, acumulando una disminución del 12,4% en los primeros cuatro meses del año. Aunque se observó un repunte mensual, que sugiere que el sector podría estar tocando fondo, la situación sigue siendo crítica.

La UIA destacó que los buenos datos de abril se deben en parte a una mayor cantidad de días hábiles y la normalización de problemas puntuales que afectaron a algunos sectores en marzo. Sin embargo, la entidad también advirtió que la serie mensual muestra una posible meseta o una leve caída, influenciada por dificultades en el comercio con Brasil debido a las inundaciones en el sur de ese país.

El sector automotor es uno de los más golpeados, con una caída interanual del 27,9%. Otros sectores, como los despachos de cemento (-27,1%) y los patentamientos de maquinaria agrícola (-22,9%), también han sufrido disminuciones significativas. La demanda de energía eléctrica de Grandes Usuarios Industriales cayó un 11,3%, y el intercambio comercial con Brasil mostró una disminución del 42,8% en importaciones y un 3,9% en exportaciones.

La liquidación de divisas, que había crecido durante los primeros tres meses del año, volvió a caer un 38%, en parte debido a la base de comparación del dólar soja de 2023. La UIA advirtió que, aunque la actividad podría estar cerca de un piso, el sector industrial enfrenta dificultades por la baja demanda y el aumento de costos. La entidad subrayó la importancia de que la recuperación del mercado interno no se canalice únicamente a través de mayores importaciones, sino que también impulse la producción local y el empleo.

El informe de la UIA también destacó la pérdida de empleos en el sector industrial, con una aceleración de la caída en el empleo asalariado registrado. Desde agosto pasado, se han perdido más de 15.000 puestos de trabajo en la industria. Además, el 53% de las empresas reportó caídas en la producción, el 60% en las ventas, el 37% en las exportaciones y el 24% en el empleo, en comparación con el mismo mes del año anterior.

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