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La recesión se aceleró en marzo: La economía sufrió un desplome del 8,4%, el más fuerte en cuatro años

El Estimador Mensual de Actividad Económica registró una fuerte caída contra el mismo mes del año pasado.

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El Estimador Mensual de Actividad Económica registró una fuerte caída contra el mismo mes del año pasado. El indicador desestacionalizado disminuyó 1,4% y el indicador tendencia-ciclo lo hizo en 0,5%, ambos respecto al mes anterior.

En marzo de 2024, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una caída de 8,4% en la comparación interanual, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Por su parte, el indicador desestacionalizado disminuyó 1,4% y el indicador tendencia-ciclo lo hizo en 0,5%, ambos respecto al mes anterior. Nueve sectores de actividad que conforman el EMAE registraron bajas en marzo.

En cuanto a las alzas de marzo, seis sectores de actividad que conforman el EMAE registraron números positivos interanualmente, entre los que se destacan Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (+14,1% ia) y Explotación de minas y canteras (5,9% ia). El sector agricultura, ganadería, caza y silvicultura (+14,1% ia) fue, a su vez, el de mayor incidencia positiva en la variación interanual del EMAE, seguido por Explotación de minas y canteras (+5,9% ia).

Por su parte, nueve sectores de actividad registraron caídas en la comparación interanual, entre los que se destacaron Construcción (-29,9% ia) e Industria manufacturera (-19,6% ia). Junto con Comercio mayorista, minorista y reparaciones (-16,7% ia) aportan 6,6 puntos porcentuales a la caída interanual del EMAE.

EMAE de marzo: qué lectura hacen los expertos

Para Gabriel Caamaño, economista jefe de Consultora Ledesma, la caída mensual está en línea con lo esperado, aunque se trate de «una bruta caída». «Algo similar habían anticipado los datos sectoriales y primarios para marzo. El primer trimestre quedó 5,2% abajo a igual período de 2023 y -2,1% abajo del último trimestre de 2023. Que la caída haya sido tan fuerte en marzo, ultimo mes del trimestre, le deja una arrastre negativo fuerte al segundo. Veremos si lo revierte», expresó.

De hecho resaltó que los sectores como «minería y agro compensaron fuerte, sino hubiera sido mucho peor». Sin considerar al sector agro, la caída de la actividad económica en marzo de 2024 fue del 2,3% mensual y 10% interanual. En tanto, el primer trimestre de 2024 quedó 3,7% abajo del último trimestre y 6,2% abajo del mismo trimestre de 2023, agregó el economista para dimensionar la importancia de este sector.

A su turno, Tobías Pejkovich Balbiani, Economista de Facimex Valores, le dijo a este medio que la caída del 8,4% interanual en marzo, es el retroceso más fuerte desde agosto de 2020. «Se revisaron al alza los datos de enero (+0,4pp a -0,4% m/m s.e.) y febrero (+0,2pp a 0,0% m/m s.e.), con un impacto positivo de 0,6pp en la variación punta a punta del primer bimestre», alertó.

«A pesar de estas revisiones, la economía acumuló siete meses consecutivos a la baja, acumulando un retroceso del 6,1% contra agosto y alcanzando su menor nivel desde mayo de 2021. De esta forma, la actividad retrocedió 5,3% interanual y 3% en el primer trimestre respecto de los últimos tres meses del año pasado, confirmando que la economía ingresó formalmente en recesión«, amplió.

Además, estimó que 12 de 15 sectores cayeron contra febrero en términos desestacionalizados, siendo la caída mensual más generalizada desde abril de 2020. «Las señales de abril muestran una mejora en el margen, a pesar de que siguen siendo muy negativas en términos anuales. En abril 7 de 10 indicadores sectoriales que monitoreamos mostraron subas contra en marzo en términos desestacionalizados; aunque 6 de 10 indicadores mostraron caídas de doble dígito con respecto a abril del año pasado», cerró Balbiani.

Por último, Alan Versalli, economista de Eco Go, aseguró que lo más destacable quizá es que continuaron en deterioro los rubros que ya registraban en la previa fuertes caídas como industria, construcción, comercio, intermediación financiera e impuestos. «Por otro lado, se continúa verificando el efecto de la recuperación del agro, que creció 14,1% versus marzo del 2023 y aportó casi 1 punto a la variación interanual», amplió.

«En este sentido creo que lo más destacable es que la dinámica que veníamos experimentando, continúa por el momento sectores mercado-internistas cayendo y sectores capaces de generar un saldo exportador, creciendo. El trimestre cierra con una baja de -5.3% interanual comparable a la caída del segundo trimestre de 2023, donde pegó el impacto de la sequía«, finalizó el experto.

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Seis automotrices frenaron la producción al mismo tiempo en medio de la caída de la actividad industrial en general

La situación en la industria automotriz refleja una tendencia más amplia de declive en la actividad industrial.

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Las fábricas de vehículos detuvieron sus operaciones debido a la caída de la demanda y a problemas de abastecimiento de piezas. La situación en la industria automotriz refleja una tendencia más amplia de declive en la actividad industrial.

La industria automotriz argentina enfrenta un desafío sin precedentes. Seis fábricas de vehículos, que representan una parte significativa de la producción nacional, decidieron detener su actividad durante toda la semana debido a una combinación de factores que incluyen la caída de la demanda, la disminución de las exportaciones y problemas de abastecimiento de piezas. Esta paralización afecta a importantes terminales como Toyota, Fiat, Renault, Nissan, General Motors y Mercedes Benz Argentina.

El inicio de la semana corta, marcada por los feriados del 17 y 20 de junio, vio a estas compañías cerrar sus puertas, al haber optado por no operar ni el martes ni el miércoles, los únicos días laborables de la semana. Esta decisión fue confirmada por las empresas a través de declaraciones a medios locales, destacando que las interrupciones en la cadena de suministro y la disminución del mercado interno fueron determinantes en esta medida.

Toyota y Fiat lideran las paradas

Toyota, la principal fabricante automotriz del país, suspendió su producción debido a problemas logísticos. La compañía señaló que la falta de piezas importadas fue un factor crucial, exacerbado por problemas con la llegada de buques. Esta paralización no solo afecta la producción diaria, sino que también obliga a la empresa a recurrir al sistema de “horas crédito” para compensar los días no trabajados. Además, Toyota puso en marcha un plan de retiro voluntario en respuesta a la caída de las exportaciones hacia mercados clave como Chile, Colombia, Ecuador y Perú.

Por su parte, Fiat enfrenta una situación similar. La planta en Córdoba detuvo sus operaciones debido a la falta de componentes esenciales provenientes de Brasil, específicamente la caja de dirección. Este problema no solo afecta la producción local, sino que también tiene repercusiones en Brasil, donde miles de unidades del mismo modelo están incompletas por la misma razón. En Córdoba, una gran cantidad de unidades del Cronos permanecen sin terminar.

Renault y Nissan también ajustan

En la planta de Santa Isabel, Córdoba, que produce vehículos para Renault y Nissan, se tomó la decisión de detener la producción, una medida que había sido comunicada al personal con diez días de anticipación. La razón principal es la adecuación de la producción al actual nivel de demanda. Renault está considerando reducir las horas de trabajo de ocho a seis por turno a partir de julio, lo cual también afectaría a Nissan, que opera en el mismo establecimiento y en un único turno.

General Motors y Mercedes Benz siguen la tendencia

General Motors en Santa Fe decidió suspender toda actividad durante la semana, alineándose con la tendencia general del sector. La terminal ha venido ajustando su personal y producción para alinearse con la demanda actual. La decisión también se atribuye al alto costo de reiniciar la producción después de un fin de semana largo y con solo dos días laborables en perspectiva.

Mercedes Benz, específicamente su división de vans en Virrey del Pino, partido de La Matanza, pausó su producción como parte de un proceso de reforma en la planta de pintura. Aunque esta decisión se enmarca en una actualización técnica, también refleja las dificultades enfrentadas por la industria en general.

En contraste, otras automotrices como Volkswagen, Ford y la planta de Stellantis en El Palomar, donde se producen modelos de Peugeot y Citroën, informaron que continuarán sus operaciones con normalidad durante esta semana.

Acindar y la industria siderúrgica

La crisis no se limita al sector automotriz. La siderúrgica Acindar también ha comenzado a frenar su producción debido a una caída en la demanda interna. En noviembre del año pasado, la planta empleaba a 1150 trabajadores, pero ha reducido su plantilla a cerca de 1000 a través de la no renovación de contratos y retiros voluntarios. Esta medida se extenderá hasta diciembre de este año, con un freno completo de la planta previsto para el 24 de junio. La empresa ha asegurado que el nuevo esquema de trabajo prevé una recuperación completa de las operaciones para mediados de julio.

Caída general en la actividad industrial

El freno en las automotrices y la situación en Acindar son reflejos de un problema más amplio en la economía argentina: la actividad industrial registró una fuerte caída en la medición anual. Según un informe reciente de la Unión Industrial Argentina (UIA), la actividad industrial cayó un 14,2% en términos interanuales en abril, acumulando una disminución del 12,4% en los primeros cuatro meses del año. Aunque se observó un repunte mensual, que sugiere que el sector podría estar tocando fondo, la situación sigue siendo crítica.

La UIA destacó que los buenos datos de abril se deben en parte a una mayor cantidad de días hábiles y la normalización de problemas puntuales que afectaron a algunos sectores en marzo. Sin embargo, la entidad también advirtió que la serie mensual muestra una posible meseta o una leve caída, influenciada por dificultades en el comercio con Brasil debido a las inundaciones en el sur de ese país.

El sector automotor es uno de los más golpeados, con una caída interanual del 27,9%. Otros sectores, como los despachos de cemento (-27,1%) y los patentamientos de maquinaria agrícola (-22,9%), también han sufrido disminuciones significativas. La demanda de energía eléctrica de Grandes Usuarios Industriales cayó un 11,3%, y el intercambio comercial con Brasil mostró una disminución del 42,8% en importaciones y un 3,9% en exportaciones.

La liquidación de divisas, que había crecido durante los primeros tres meses del año, volvió a caer un 38%, en parte debido a la base de comparación del dólar soja de 2023. La UIA advirtió que, aunque la actividad podría estar cerca de un piso, el sector industrial enfrenta dificultades por la baja demanda y el aumento de costos. La entidad subrayó la importancia de que la recuperación del mercado interno no se canalice únicamente a través de mayores importaciones, sino que también impulse la producción local y el empleo.

El informe de la UIA también destacó la pérdida de empleos en el sector industrial, con una aceleración de la caída en el empleo asalariado registrado. Desde agosto pasado, se han perdido más de 15.000 puestos de trabajo en la industria. Además, el 53% de las empresas reportó caídas en la producción, el 60% en las ventas, el 37% en las exportaciones y el 24% en el empleo, en comparación con el mismo mes del año anterior.

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